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No.1 Presentación
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PARLAMENTO
INTERNACIONAL JUVENIL KOLPING - COLONIA 2.005
"Este comunicado esta dirigido especialmente
Ref: Boletín Info. No. 010 - In Memoriam ¡Los Jóvenes del mundo están de luto, por el fallecimiento de Juan Pablo II, a quien desde el inicio de su misión como pastor de la Iglesia afirmó: "Ustedes son la esperanza de la iglesia y del mundo. Ustedes son mi esperanza" Fue el Papa de los Jóvenes. Salió a su encuentro siempre. Las últimas palabras de Juan Pablo II fueron para los jóvenes: El pasado Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro, les recordó que allí hacia veinte años (1.985) había iniciado la primera Jornada Mundial de la Juventud, ratificó la invitación a Colonia - Alemania y manifestó que ésta fiesta guarda estrecho significado con la jornada. Dijo ¡No tengáis miedo! , animándolos a seguir adelante El viernes antes de su muerte, probablemente se acordaba de los jóvenes, parecía referirse a ellos cuando a través de sus palabras, se ha podido reconstruir la siguiente frase: “Os he buscado. Ahora vosotros habéis venido a verme.” Demostró siempre un gran interés por los jóvenes, los valoró y sintió un gran afecto; las jornadas, representaron para Juan Pablo II "una exhortación a permanecer joven". Al dar inicio al tercer milenio les dijo: "Ustedes deberán tener claro que el futuro de la paz, y por lo tanto el futuro de la humanidad, dependen de vuestras decisiones". Un
hombre común y corriente, universitario, estudiante de teatro,
atleta, deportivo, trabajador y obrero, victima de la guerra, entregó
su vida al servicio de la humanidad sin distinciones de cultura, raza
y credo para cooperar en construcción de la justicia social. Su ausencia nos entristece y colma de dolor, su partida nos recuerda sus enseñanzas, sabemos que nuestro Amigo el Papa, debe partir, será su último viaje, su último peregrinaje; pero se queda con nosotros en su imagen transparente y honesta, siempre joven y actual con preguntas y respuestas que le dan mejor sentido a nuestra existencia. Su memoria la honraremos como un proyecto de vida a imitar, en: • La defensa a los derechos humanos Es un perfecto decálogo que deja una huella imborrable en el concierto de las Naciones y de la Iglesia Católica, son una fuerza poderosa para la autocrítica en el proceso histórico de la construcción de un mundo más humano que postula, necesita y reclama líderes como el. La
tristeza y la aflicción es una expresión más de nuestros
sentimientos de duelo por la ausencia del hombre auténtico Karol
Józef Wojtyla, amigo fiel, verdadero líder y pastor ejemplar:
El Sumo Pontífice, Su Santidad, El Papa Juan Pablo II. Los miembros Kolping, integrados a la Sociedad como organización social y a la Iglesia Universal como Laicos, encontramos caminos paralelos en la vida y obra de nuestro Fundador Padre Adolfo Kolping y del Papa Juan Pablo II., veamos: • Defendieron la dignidad humana Asumamos con orgullo y valentía el reto que nos deja éste legado, demos una respuesta integral y transformadora a las estructuras en las dimensiones individuales, familiares y sociales; contribuyamos decididamente a superar los apremiantes problemas que hoy nos afectan en lo local, lo nacional, en lo latinoamericano y en el mundo entero. Es un momento para afirmar nuestras convicciones, para participar y actuar, como jóvenes generación futura renovada y libre, proclamemos el valor y la dignidad de cada persona. Vivamos una vez más el mensaje del Juan Pablo II con motivo del V Centenario de la Evangelización de América y su pronunciamiento inaugural del documento Santo Domingo (1.992), en el que nos invita a trabajar por “la nueva evangelización, la promoción humana y la cultura cristiana” ante la difícil y delicada realidad social por la que atraviesa América Latina de pobreza y marginación. Aceptemos trabajar por la “reconciliación, solidaridad, integración y comunión” como una tarea y obligación de todos y cada uno; que éstas cuatro palabras claves se transformen en la mayor riqueza, el patrimonio social y espiritual de América Latina. No gratuitamente nos llamó “El Continente de la Esperanza”, e identificó en los jóvenes de América Latina y del Caribe, “ser protagonistas de la vida social y de la Iglesia en el nuevo milenio”, de quienes afirmó, tienen derecho a ideales nobles y altos, que les sostengan sus aspiraciones por una sociedad más justa y fraterna. Rindamos homenaje al Santo Padre, expresemos nuestra admiración y reconocimiento, durante éstos días de duelo viviendo en familia Kolping esta herencia, con expresiones de unidad y solidaridad, de oración y reflexión, de pactos de compromiso y de acciones ciudadanas. Nos sentimos dignamente representados con su vida, si sus palabras lo enaltecen, sus obras lo llevarán a la eternidad y a la posteridad. Continuemos en el logro de nobles ideales, jóvenes promesa del futuro, demos una respuesta positiva a las grandes cuestiones que, de cara al futuro, debemos afrontar como sociedad y como Iglesia ante las nuevas situaciones que emergen en Latinoamérica y en el mundo. Hay que salir al encuentro de los nuevos desafíos que están apareciendo en estos tiempos de globalización y de desarrollo tecnológico. Aceptemos la invitación de Juan Pablo II a participar en la XX Jornada Mundial de la Juventud y allí en Colonia - Alemania, morada del P. Adolfo Kolping realicemos el Parlamento Internacional Juvenil Kolping como un escenario propicio para fortalecer nuestro ser social y construir con todos los jóvenes del mundo, una decidida voluntad política de solidaridad, de integración y de corresponsabilidad en el trabajo común por un FUTURO MEJOR.
Pongo estas palabras como expresión del Equipo de Coordinación del Parlamento Internacional Juvenil Kolping:
Oscar
Hernando Cuevas Valbuena |